El primer ministro israelí en funciones, Benjamín Netanyahu, llamó a los diputados derechistas a rechazar el "Gobierno del cambio", que le echaría del poder tras 12 años con una frágil coalición de partidos de todo el arco ideológico -de la ultraderecha a la izquierda e incluso árabes-, pero que ahora se ve amenazada ante el riesgo de tránsfugas que cambien de bando. Tras largas semanas de negociaciones, ocho partidos opositores alcanzaron el miércoles por la noche un pacto para un Gobierno que dejaría a Netanyahu a la oposición y acabaría con más de dos años de bloqueo político, pero el escepticismo y la incertidumbre siguen marcando el país y pocos dan por seguro que el nuevo Ejecutivo llegue a materializarse. EL FANTASMA DE LOS TRÁNSFUGASSin embargo, pocas horas después de anunciarse el pacto, las grietas no han tardado en reabrirse, y un elemento siembra dudas sobre la viabilidad de la coalición: el fantasma del transfuguismo entre diputados de partidos derechistas opositores, a los que Netanyahu intenta sondear para que se sumen a su bloque en una maniobra para frustrar el gobierno opositor en el último momento. "Todos los miembros de derecha de la Knéset deben oponerse a este peligroso gobierno de izquierdas", dijo hoy Netanyahu en su primera reacción pública por Twitter tras el acuerdo de anoche, a sabiendas de que habría parlamentarios derechistas que están incómodos con la posibilidad de gobernar con partidos izquierdistas como el pacifista Meretz, o árabes de origen palestino como el islamista Raam. Según los medios israelíes, se entrevistó también en una reunión de emergencia con sus socios del bloque de partidos derechistas y religioso, así como con miembros del Consejo Yesha -organismo que aglutina a los líderes colonos de Cisjordania ocupada-, donde debatió maneras para impedir un Ejecutivo opositor que le desbancaría del poder tras quince años acumulados como primer ministro (1996-1999 y 2009-2021).
Source: El Siglo de Torreón June 04, 2021 06:00 UTC