“Llevo 1 hora y media tratando de avanzar desde la avenida La Molina hasta Manuel Holguín. Esto es un caos”, agregó un conductor de taxi. Las zonas más álgidas se registraron a la altura del puente Manuel Holguín, donde las filas de vehículos llegaban casi hasta el Trébol Javier Prado y la intersección de las avenidas Javier Prado con Los Frutales. Por el tramo de la intervención según el plan de desvío, solo debía circular el Corredor Rojo; no obstante, confluían autos, camiones, motociclistas y colectiveros. Candia también alertó sobre el impacto negativo de este tipo de estructuras elevadas en zonas residenciales y de alta afluencia peatonal.
Source: Peru21 February 01, 2026 13:06 UTC