La mayoría de los afectados son niños y adolescentes, el grupo más expuesto a este tipo de productos. Si bien ninguno de los casos ha sido grave ni ha requerido hospitalización prolongada, el especialista advirtió que una exposición más severa podría causar lesiones en la córnea e incluso secuelas como ojo seco crónico. “Son agentes corrosivos que pueden generar daño si permanecen mucho tiempo en contacto con el ojo”, explicó el médico. Ante cualquier contacto con espuma o polvo en los ojos, la recomendación médica es clara: lavar de inmediato con abundante agua y acudir a un centro de salud. Dejar el producto en el ojo por más tiempo puede agravar la lesión.
Source: Ojo February 16, 2026 15:53 UTC