Hace quince años Cepillín, un payaso de glorias pasadas a quien los niños de esos y estos tiempos ni habían oído hablar, estuvo en Culiacán con su circo. En el circo, ya pasadas aquellas glorías, vivía de las regalías que a veces es posible arrancarle a la fama. Él tenía su numeralia de la fama al dedillo: 5 mil programas de televisión, seis años ininterrumpidos en Monterrey, tres años en canal 2, y tres años en canal 5. Era como si Cepillín sonara a otra persona. La fama sí fue suficiente, el impulso lo catapultó a las nuevas plataformas que sus tiempos de televisión ni soñaban.
Source: Ríodoce March 16, 2021 14:15 UTC