En el pasado, la “guerra” contra las drogas trajo mecanismos como la certificación para calificar y sancionar la cooperación, pero resultó inútil para combatir el narcotráfico. A diferencia de la vieja certificación antidrogas, Trump no está obligado a presentar un informe en el Congreso para continuar con la presión por un tercer país seguro para contener la migración. México siempre dio aprobatorio en la certificación antidroga, pero el proceso nunca ayudó a reducir el narcotráfico y la guerra dejó una crisis de derechos humanos. Son reconocidas las motivaciones electorales de la política antiinmigrante de Trump, pero poco se debate sobre su sostenibilidad en el largo plazo. Pero ¿cuánto tiempo puede sostener el esfuerzo antes de que la represión favorezca la xenofobia, el odio y la violencia hacia los migrantes?
Source: Excélsior July 21, 2019 08:26 UTC