“Después de ocho meses de haberse realizado el primer implante de este tipo en el país y el mundo, el seguimiento ha demostrado que ha sido un éxito. Con estos resultados Velasquillo Martínez pensó en la posibilidad de atender a pacientes con microtia que llegan al INR. Mediante pruebas en ratones se comprobó que el nuevo cartílago auricular que se formaba se mantenía elástico. Por lo pronto, ya se implantó el primer paciente de manera subcutánea y se cubrió con su piel. Los resultados son muy alentadores porque al utilizar el propio tejido el cuerpo lo acepta y se observa como una oreja natural”, describió la científica.
Source: Milenio February 06, 2018 09:00 UTC