Antes de intentar revivir la palmera de dátiles, Sallon leyó sobre unas semillas de flor de loto que habían germinado después de mucho. Con eso y “mucho fastidio”, obtuvo cinco semillas y luego buscó a Solowey en Kibbutz Ketura, cerca de la frontera de Israel con Jordania. Foto: AFPSallón le había dado semillas a Solowey. Pese a que le dijo a la experta en agricultura árida que intentara germinarlas, no le creyó. Este año, en agosto, tuvo una cosecha mucho más grande con 800 dátiles ligeramente secos, pero con un delicado sabor a miel.
Source: La Republica October 09, 2021 02:15 UTC