Cuando declaró el jueves pasado que "no tiene caso una reforma electoral totalmente desdibujada" e instruyó se concluyera la iniciativa en sus términos originales para hacerla pública y enviarla a la Cámara de Diputados pasado mañana martes, la presidenta Claudia Sheinbaum sugirió al menos estas tres lecturas: 1. Que se cansó de esperar un acuerdo que ya vislumbra inalcanzable con sus aliados el Verde y el PT para completar la mayoría calificada de dos terceras partes del total de los votos legislativos, requerida para cualquier enmienda constitucional. El desacuerdo entre la coalición gobernante tiene que ver con propuestas que para Sheinbaum son irrenunciables porque, asegura, son demandas del votante: reducir sustancialmente el costo de las elecciones, disminuir el financiamiento público de los partidos políticos y eliminar y/o achicar las diputaciones y senadurías de representación proporcional. En cuanto al financiamiento público de los partidos se plantea una reducción sustancial de 25% para el ordinario en año no electoral. Para el extraordinario en año electoral aumentaría 50% sobre el monto aprobado para un año no electoral.
Source: El Siglo de Torreón February 22, 2026 11:36 UTC