Mientras México enfrenta un crecimiento sostenido de enfermedades cardiovasculares asociadas al colesterol alto, las investigaciones científicas internacionales comienzan a explorar nuevas soluciones terapéuticas basadas en cannabidiol. Los primeros resultados clínicos obligan a replantear el lugar del cannabis en la agenda de salud pública. Durante años, el cannabis medicinal ha sido asociado principalmente con el tratamiento del dolor, la epilepsia o la inflamación. Hablar de cannabis y colesterol no es una provocación ideológica, es una discusión técnica y de salud pública. Porque cuando la ciencia avanza y la ley se queda atrás, quienes pierden no son las industrias: son los pacientes.
Source: El Universal January 26, 2026 15:50 UTC