La Orquesta Sinfónica de Yucatán colocó el amor en la cúspide del programa sexto de su temporada, primero al representar a María atormentada ante su hijo crucificado con Stabat Mater de Pergolessi, y luego con la última aria de grados sublimes de la ópera Tristán e Isolda del Richard Wagner. En ese sentido, la OSY tuvo con Scarano el acierto de tocar la obra de Pergolesi como lo hizo el año pasado con la versión de Dvorak. La orquesta colocó un tamiz, el piso de proporciones épicas para la exaltación del amor a plenitud en la voz templada y afinada de la soprano invitada, quien recogió las ovaciones del público al final de su presentación. La propia cantante reconoció que ha sido una gran experiencia en su carrera tanto haber abordado el repertorio de Wagner como la reacción del público yucateco. Aceptó que no ha tenido la oportunidad de participar en la ópera Tristán e Isolda, pero sin duda será un gran reto y un privilegio interpretar las partes líricas de esta gran ópera.
Source: Diario de Yucatán March 30, 2026 04:41 UTC