El aumento en los combustibles se debe, sobre todo, a la incertidumbre global en el suministro de petróleo. Además, mientras más se prolongue el conflicto internacional, mayor será la presión tanto para los consumidores como para las finanzas públicas. Sin embargo, estos subsidios, aplicados a través del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), funcionan únicamente como un amortiguador temporal. Si los precios internacionales continúan al alza, el Gobierno enfrentará una disyuntiva: seguir absorbiendo el costo mediante subsidios o permitir que el incremento llegue al consumidor. En consecuencia, aumentan los costos de refinación y transporte, lo que termina reflejándose en precios más altos de gasolinas y diésel para consumidores.
Source: EL Informador April 06, 2026 14:03 UTC