Las acciones disruptivas para acumular confianza se vuelven parte del paisaje a partir de su reiteración. Los efectos del modelo de comunicación le han dado confiabilidad y confianza al Presidente, no a su gobierno y mucho menos a la coalición gobernante. La dificultad mayor del Presidente para extender el espacio de confianza está en su actitud elusiva y a veces ambigua al estado de derecho. A la hora de gobernar, la confianza es un recurso que demanda permanente construcción. Es momento que el Presidente se cuestione sobre las razones de la confianza de unos y otros en el breve espacio que representan cinco años de gobierno.
Source: Milenio December 21, 2019 08:24 UTC