“Que no sea nada más un banquete musical sino al final sea una experiencia de un gran fin de semana en el año en el que te pueden pasar muchísimas cosas”. Green Day, que cerrará el festival el domingo, no lo ha hecho desde 2004. “Hemos trabajado en el mapa para volverlo mucho más amigable y mucho más cercano todo”, dijo Parra. Y también se esperan cambios en los baños, uno de los pocos aspectos que podría mejorar el festival. “Está en nuestro foco y estamos muy concentrados en que suceda”.
Source: La Jornada November 17, 2017 17:48 UTC