Desde el comienzo de la pandemia, los científicos buscan comprender las características virales y mecanismos que vuelven infeccioso al coronavirus SARS-CoV-2. Si los receptores ACE2 funcionan como una puerta bloqueada con cerradura, la corona del SARS-CoV-2 es la llave para abrirla. Los autores hallaron que, después de la unión de un ácido graso, la proteína espiga cambia su forma y se esconde como una navaja replegable. Como consecuencia, los receptores ACE2 ya no pueden identificar al patógeno y menos anticuerpos pueden unirse a sus proteínas. “Al ‘disminuir’ la proteína espiga al unirse los ácidos grasos inflamatorios, el virus se vuelve menos visible para el sistema inmunitario.
Source: La Republica February 27, 2022 22:31 UTC