Una parte de las bases del Partido Laborista han iniciado una campaña para defender una consulta, aunque miembros de la dirección temen que esa opción podría dañar sus opciones electorales, dado que una parte de sus votantes defendieron el Brexit. La presión para respaldar un segundo referéndum sobre el Brexit, ante la falta de una mayoría que apoye el acuerdo al que ha llegado el Gobierno británico con Bruselas, continuó hoy aumentando para la primera ministra, la conservadora Theresa May, y el líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn. El también laborista Tony Blair, primer ministro británico entre 1997 y 2007, fue hoy el blanco de las críticas de May, tras haberse expresado esta semana a favor de posponer el Brexit y convocar un segundo referéndum. La tensión se ha extendido asimismo al Partido Laborista, primero de la oposición. Lavery dijo en una reunión del equipo de dirección que si el partido apoya una consulta "perderá las próximas elecciones", según esa fuente.
Source: Excélsior December 16, 2018 15:56 UTC