De acuerdo con una investigación del diario español El País, trabajadores y extrabajadores de la misión diplomática describen un ambiente de intimidación sistemática, castigos arbitrarios y aislamiento forzado. Cringe, dirían los británicos. Desde 2021, al menos 40 trabajadores abandonaron la embajada, entre renuncias y rotaciones forzadas. La embajadora, dice El País, se negó a cumplir recomendaciones alegando que eran “subjetivas”, y no hubo quién la obligara a cumplirlas. González-Blanco ha rechazado las acusaciones, afirmando que derivan de inconformidades con auditorías en curso y asegurando que la relación bilateral con el Reino Unido se mantiene “sólida”.
Source: Excélsior January 20, 2026 11:19 UTC