Cuando integran a una buena película fragmentos de una obra clásica, nunca volvemos a oír ese fragmento como lo habíamos escuchado antes. Una película inolvidable en donde la música está integrada a la acción como en la escena en donde Ingrid Bergman (Paula, 39 años) va en el Triumph convertible al lado de Anthony Perkins (Simón, 25 años) por París, después de oír esa sinfonía en una sala de conciertos. De niño me gustaba que me volvieran a contar el mismo cuento una y otra vez, ya sea para saborear la historia o para elaborarla. Tal vez por eso, vuelvo a ver Casablanca para digerir cómo es que el Destino les juega chueco, interrumpiendo ese amor apasionado que se convierte en nostalgia pura. Al ritmo de la lectura imaginamos mucho mejor que lo que muchos cineastas nos ofrecen, excepto Visconti, en donde gana Angélica Sedara tal como la vemos en la pantalla grande.
Source: EL Informador August 01, 2020 05:15 UTC