El júbilo mostrado por la canciller Angela Merkel, ante decenas de sus seguidores en la sede de la Unión Democrática Cristiana (CDU) en Berlín la noche del 24 de septiembre, terminó por esfumarse. Dos meses después de haber celebrado la agridulce victoria en las elecciones generales (su partido fue el más votado, 33%, pero fue su peor resultado desde 1949), Merkel pelea por su supervivencia política y por un cuarto mandato que parecía amarrado. La incierta posición en la que se encuentra Merkel es resultado del fracaso de las negociaciones entre la CDU, su partido hermano en Baviera (CSU), los liberales y los Verdes, para formar un nuevo gobierno de coalición; entre otros, por las marcadas diferencias en cuestiones como inmigración y política financiera. Los socialistas sufrieron una colosal derrota en las urnas y no parecen dispuestos a sacrificar el capital político que les queda por salvar a Merkel. También tendrá serias consecuencias para el proceso del Brexit, el cual ha sido hasta ahora desastroso.
Source: EL Informador November 26, 2017 14:50 UTC