La explicación de la OMS es sencilla: los casos bajan donde se siguen rigurosamente las medidas de salud; donde no, suben. Para la OMS basta con un liderazgo eficaz, campañas educativas, uso de cubrebocas, amplia aplicación de pruebas, medidas de higiene y prácticas de distanciamiento social. Mientras desde el gobierno federal se pone en duda la efectividad del uso de cubrebocas, hay ciudades, estados y gobernantes que han hecho de la mascarilla casi una obligación. El sentido común dicta que si dos personas se comunican de manera presencial, mantienen una distancia y portan cubrebocas, el riesgo de transmitir eventualmente el virus disminuye drásticamente. Se puede perder poco y ganar mucho: por ejemplo, evitar centenas o miles de contagios y probables muertes.
Source: El Universal July 28, 2020 06:22 UTC