Así llamaron los antiguos a los días de Semana Santa, toda vez que Pasión es sinónimo de padecer, y en ella se recuerda el padecimiento de Cristo. Días de pasiones desbordadas, de ansiedades y angustias extremas, de oportunidades que deben aprovecharse y por momentos parecen esfumarse, por lo mismo nadie piensa en horas hábiles, en esos momentos toda hora es buena, así sea la madrugada del jueves. Días de pasión de el infinito número de aspirantes a puestos públicos, los elegidos ufanos, pero no por ello menos temerosos, los rechazados, buscando reacomodos de última hora, la política partidista abriendo su tianguis trienal, premiando lealtades, no capacidades, vendiendo curules al mejor postor, y las sectas movilizadas para cubrir las vacantes a cambio de garantizar votos corporativos. Días de pasión en el mundo delincuencial, destruyendo cámaras de vigilancia que no son capaces de captar a sus agresores, y si los captan, de poco sirve. Capos asegurando puestos públicos para su gente en cuanto municipio tengan bajo su control, negociando protección lo mismo si se da o si se recibe, o, trágicamente asesinando candidatos.
Source: EL Informador March 28, 2021 12:45 UTC