El presidente de Rusia, Vladimir Putin, lleva casi cuatro años librando una guerra en el borde occidental de su vasto país para preservar lo que considera una parte vital del “mundo ruso”: los ciudadanos de Ucrania que hablan ruso y tienen lazos de sangre con Rusia. Sin embargo, a más de 4800 kilómetros al este, Rusia ya ha perdido un enclave, con siglos de antigüedad, de su lengua y cultura en el extranjero: un remoto rincón del norte de China, sepultado bajo el hielo y la nieve.
Source: Diario de Yucatán January 06, 2026 19:35 UTC