Cabe mencionar que la relación de la UNAM con el EZLN es de cierta proximidad. En 2001, como parte de la Marcha del Color de la Tierra, los zapatistas visitaron Ciudad Universitaria. La movilización tenía, entre sus exigencias, precisamente el cumpliento de los Acuerdos de San Andrés. La desilusión puede conducir a la decepción profunda, a la apatía generalizada, que termina por cuestionar si existen motivos válidos para ejercer la ciudadanía a través del voto. Ese espíritu es el que suele guiar las transformaciones, por lo que volver a escuchar a Chiapas es urgente si de verdad se quiere un México más justo.
Source: La Jornada February 18, 2026 17:08 UTC