Tenía suficiente dinero para escribir un par de años más, sin someterme a los rigores de un trabajo ajeno a mi vocación. Pensé: si me quedo en Madrid, voy a dilapidar toda mi plata, ninguna editorial va a publicar mi novela, voy a tener que buscar un trabajo. Yo quería vivir en Madrid, como escritor a tiempo completo. Si era valiente e insobornable, debía quedarme en Madrid, acabar la novela y buscar un editor. En las noches desveladas, pensaba: debí quedarme en Madrid, no me sirve el dinero si arrastro la tristeza de ser un escritor frustrado.
Source: El Comercio February 15, 2026 08:29 UTC