En Lippstadt, en el oeste de Alemania, el conductor de un automóvil murió cuando perdió el control del vehículo y se metió al canal en dirección contraria. En el estado oriental de Brandeburgo, una ráfaga provocó el vuelco de un camión y la muerte de su conductor en la carretera. En Bélgica también se sentían los efectos de la tormenta, que provocaron el cierre del puerto de Gante por los fuertes vientos; en Bruselas se canceló el servicio de tranvías. Las condiciones de las carreteras en Escocia eran sumamente peligrosas y las autoridades exhortaron a la ciudadanía a no usarlas debido a la lluvia, la nieve y los vientos. Algunos pasajeros, que entraron en sus aviones cuando el espacio aéreo todavía estaba abierto, se vieron obligados a permanecer en el interior de las aeronaves.
Source: Excélsior January 19, 2018 00:56 UTC