Sujetos que planifican y se mezclan en las calles como avezados delincuentes para cometer sus fechorías, terminan llorando cuando son capturados por la Policía. Algunos delincuentes incluso hacen berrinches desde sus celdas asegurando que son inocentes y que nunca “han hecho nada malo”. Producto de la desesperación, dan disparatadas excusas para justificar sus delitos una vez que son puestos frente a las autoridades. “La necesidad me obliga a decir la verdad, ya quiero que me disculpe, no me han dado ni bono, no tengo pensión 65”, agrega el hombre que quiere convencer de su arrepentimiento a los oficiales para así evitar una sansión mayor. VIDEO RECOMENDADOLa palabra del ministro José Elice
Source: Peru21 January 10, 2021 15:11 UTC