La democracia está vinculada directamente a evitar la concentración del poder y la división es el medicamento, hasta ahora más eficaz para lograrlo. En México, el debate sobre la división de poderes se encuentra más vivo que nunca. Primero, el conflicto no socava la división de poderes; la desobediencia, sí. El Congreso aprueba una ley que pone el sueldo del Presidente de la República como el salario máximo del sector público. Defendamos el equilibrio de poderes, pero siempre desde la inevitabilidad-e incluso deseabilidad-del conflicto y la disputa política.
Source: EL Informador December 16, 2018 07:52 UTC