El republicano ha utilizado la posibilidad de no deportarlos “como condición para el muro y para otras reformas migratorias. Siempre los ha usado de esta manera y es desconsolador, porque son personas que llegaron muy jóvenes allá, que nunca han estado en México y que no son una amenaza para nadie. En opinión de la activista, es difícil que el tema de los dreamersllegue a buen puerto en la administración de Trump, debido a su postura xenófoba. Blanca Navarrete, directora de la asociación civil Derechos Humanos Integrales en Acción, coincidió en que los dreamershan sido utilizados por el presidente estadunidense como moneda de cambio, en el marco de una política marcada por la discriminación y la xenofobia. Ante ello, Navarrete consideró que el próximo gobierno de México debe rediseñar su política migratoria y exigirle respeto al de Estados Unidos, “lo cual no implica agredir a nadie, pero sí fajarse los pantalones”.
Source: La Jornada May 25, 2018 23:03 UTC