Parientes confirmaron que recibieron un saco con 1 kilogramo de tierra del lugar del siniestro. Muchos familiares se congregaron en el polvoriento terreno a las afueras de la capital, Adís Abeba, donde ocurrió la tragedia. Las víctimas del siniestro aéreo procedían de 35 países distintos y entre ellas había muchos trabajadores humanitarios que viajaban a Nairobi, Kenia. Expertos de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos y de Boeing, el fabricante del avión, participaban en la investigación. Estados Unidos y muchos otros países del mundo han prohibido volar a los Max 8.
Source: El Siglo de Torreón March 17, 2019 12:22 UTC