En este Diario hemos venido advirtiendo desde hace varios meses sobre la infiltración de la minería ilegal en el proceso electoral de abril. Quizá otra manera de medir la influencia del sector es analizar los propios planes de gobierno de los partidos en contienda. El avance de la delincuencia, que es hoy el principal punto de preocupación de la ciudadanía, no es un fenómeno ajeno a la expansión de la minería ilegal. Los partidos políticos que no tengan intención sincera de luchar contra la minería ilegal en particular realmente tampoco están interesados en luchar contra el crimen en general. El próximo Congreso será el espacio crítico para definir las reglas de juego del sector durante los siguientes años.
Source: El Comercio March 15, 2026 08:11 UTC