El informe de la Auditoría Superior de la Federación es un balde de agua fría para el gobierno de López Obrador. No solo destruye el discurso de “no somos iguales”, que venía ya con varias abolladuras en el camino sino que, ante la bandera de austeridad y cuidado del erario como lo más sagrado para el presidente, la bomba sobre el costo real de cancelación del Nuevo Aeropuerto de Internacional de la Ciudad de México (NAICM) evidencia algo que no vieron o no quisieron ver: destruir cuesta, y cuesta mucho. La diferencia entre llegar o no a un sistema de salud como el de Dinamarca está ahí, en gastar bienesos recursos. Destruir cuesta. No le cuesta al gobierno, no le cuesta al presidente, nos cuesta a todos.
Source: EL Informador February 22, 2021 11:37 UTC