La mañana del lunes se presentó un conato de bronca entre inspectores del Departamento de Autotransporte y un grupo de taxistas luego de que los primeros detectaran un vehículo del servicio público con placas sobrepuestas. Al revisar la documentación de la unidad se detectó que portaba placas sobrepuestas, lo que constituye un delito al reglamento de Tránsito, por lo que se procedió a detener al chofer y asegurar la unidad. Momentos después arribaron varios taxistas, quienes manifestaron su enojo contra los inspectores y les exigieron que se devolvieran el vehículo y se dejara en libertad a su compañero. Los inspectores y agentes de la Policía Preventiva dialogaron con los inconformes y les hicieron saber que la portar placas sobrepuestas es un delito y contraviene el reglamento de Tránsito, y que el conductor debería regularizar su situación en las próximas horas. Según las autoridades, el operativo que lleva a cabo personal de la dependencia se realiza de manera permanente a efecto de mantener el orden del reglamento.
Source: El Siglo de Torreón April 15, 2019 19:18 UTC