La Presidenta quiere un INE que practique al mismo tiempo la pobreza de los mendicantes franciscanos y la inquisición de los predicadores dominicos de la Edad Media. Los problemas de gigantismo del Instituto Electoral comenzaron cuando, por el pataleo de los partidos, se tomó la decisión de convertirlo en inquisidor electoral. Luego lo pusieron a contar anuncios para que los partidos no se pasaran del presupuesto. Si matas, te detienen (es un decir); si te dictan sentencia, pierdes tus derechos políticos. Por el contrario, si los partidos violan la ley, reciben una multa, siempre negociable y más pequeña que el beneficio.
Source: EL Informador February 26, 2026 12:12 UTC