Después de seis años sin aumento era evidente que la tarifa del transporte público tenía que actualizarse. No hay duda, pues, que el aumento era necesario, tal como ha sucedido en todas las grandes ciudades del país. El problema es, una vez más, la falta de transparencia y la colusión entre autoridades y transportistas. El ejemplo más claro de la colusión entre autoridades y transportistas son las fallidas rutas empresa. Definido eso, entonces sí discutamos la tarifa y sobre todo el esquema de subsidios a los usuarios.
Source: EL Informador January 02, 2026 15:25 UTC