Al terminar la charla, una mujer le dijo a Jiménez Remus que si en ese momento firmaba que en caso de ganar apoyaría el matrimonio igualitario, le daba su voto. La respuesta de Jiménez Remus fue impecable. Independientemente de sus convicciones, Gabriel era un demócrata, de esos que tanta falta hacen hoy. En la democracia, por encima de las ideas propias, está el respeto al marco legal y los derechos de todos. La democracia necesita demócratas y el Estado de Derecho defensores de la ley, no populistas, sean del color que sean.
Source: EL Informador February 04, 2026 12:10 UTC