Discriminar implica una relación de poder, alguien tiene “algo” considerado “valioso” que otro “no tiene”, por ejemplo: dinero, el color de piel, educación, una condición social, un apellido, una ascendencia, una preferencia sexual, un estatus político, una nacionalidad, etc. Si le cuento a usted el caso del español José Alberto Jiménez, podría tildarme de supremacista, algo irrisorio dado mi origen mexicano, sin apellidos rimbombantes ni aspiraciones de nobleza, pero creo que vale la pena traerlo a hilo. No es este caso, en ningún sentido, la regla del juego pero sí marca excepciones que deberíamos estudiar más a fondo. Otro caso curioso ocurre, por ejemplo, en Sudáfrica, donde se han registrado marchas de la minoría blanca contra el apartheid negro. DE COLOFÓN.—Decían también que los aranceles al acero y aluminio se resolverían en meses, siguió el jitomate y ojalá no acabe en la industria automotriz porque ahí sí, ni el ganso.
Source: El Universal May 09, 2019 08:26 UTC