La clase política del país se encuentra depreciada desde hace muchos años. ¿Qué hacer frente a esta situación? Conforme las tropelías de sus cercanos salen a flote, la imagen del “otrora impoluto” mandatario se deteriora de forma acelerada. Ésa es la imagen que irradia la actual clase política. Resulta irónico —y a la vez dramático— que el futuro democrático del país dependa de esos dos institutos políticos.
Source: Excélsior February 23, 2026 16:38 UTC