En el caso polaco, la prohibición llega tras una sentencia del Tribunal Constitucional que ordena la disolución inmediata del Partido Comunista y su eliminación del registro oficial de formaciones políticas. El alto tribunal considera que la ideología comunista es incompatible con la Constitución al basarse en principios totalitarios, expresamente vetados junto al nazismo y el fascismo. En la República Checa, la entrada en vigor de la reforma legal sitúa al histórico Partido Comunista de Bohemia y Moravia ante un escenario límite. Hasta ahora, la normativa se refería de manera genérica a movimientos totalitarios, sin mencionarlo de forma expresa. El impacto político de la medida se produce en un momento de extrema debilidad para la formación comunista checa, que gobernó Checoslovaquia entre 1948 y 1989.
Source: La Republica January 06, 2026 17:12 UTC