Así termina la travesía de Johan, un bebé cuya corta vida ha pasado por la pobreza de Honduras y un desesperado cruce por la frontera de Estados Unidos. Capturado por agentes de la Patrulla Fronteriza casi al instante de su llegada, el padre de Johan fue deportado. “Nunca pensé que fueran tan crueles,” dijo su padre, Rolando Antonio Bueso Castillo, de 37 años. Tuvimos que hacer lo que nos dijeron”, dijo Rolando. Rolando dijo que tuvo que pedir durante tres días para que le permitieran duchar a Johan.
Source: Milenio July 20, 2018 20:03 UTC