El cierre del gobierno federal de Estados Unidos, que se inició este sábado ante la falta de acuerdo en el Congreso para aprobar un presupuesto federal para el año, hará que los servicios públicos no esenciales suspendan sus operaciones. La mayoría de las dependencias federales permanecerán cerradas este fin de semana, aunque sus funciones esenciales continuarán operando. En el Departamento de Seguridad Nacional, por ejemplo, el 90 por ciento del personal continuará trabajando, pese al cierre del gobierno. La noche del viernes, el director de la Oficina de Administración y Presupuesto, Mick Mulvaney, explicó que el cierre del gobierno será diferente al ocurrido hace cuatro años durante el gobierno del entonces presidente Barack Obama, y que en ese sentido tendrá un menor impacto. Eso significa que los cheques de seguridad social del gobierno federal seguirán emitiéndose, y que los militares en servicio activo permanecerán en el puesto, aunque sus pagos serán entregados hasta que se reanuden las operaciones plenas del gobierno.
Source: Excélsior January 21, 2018 00:56 UTC