WASHINGTON.- El estado de Texas ejecutó este jueves al ciudadano mexicano Abel Revill Ochoa; condenado a muerte por asesinar en 2002 a cinco miembros de su familia, incluidas una hija de 7 años y otra de 9 meses. Sus últimas palabras fueron: "Quiero pedir perdón a mis cuñadas por todo el daño emocional que les he causado. Ochoa consumió la droga en el jardín trasero del hogar familiar en Dallas (Texas) mientras su esposa, hijas, cuñadas y suegro departían y jugaban en el interior. Fue entonces cuando salió pistola en mano, según confesó después: "La pistola ya estaba cargada; y entré en el salón dónde estaba mi familia. La de Ochoa fue la segunda ejecución del año en Texas y la número tres en todo el país.
Source: Diario de Yucatán February 07, 2020 01:41 UTC