El ´68 fue visto y percibido por mi generación con estupor, con muchas preguntas, con innumerables porqués. Pertenecía entonces a un grupo generacional de amigos, compañeros, estudiantes del Seminario de Cuernavaca bajo el cuidado y la disciplina de Don Sergio Méndez Arceo. Desde antes de la fatídica fecha Don Sergio se manifestó públicamente en favor de los estudiantes, en favor del diálogo y el acuerdo. Una vez que ocurrió ese trágico acontecimiento Don Sergio no cejó en su profética denuncia. Insistía también Don Sergio en conservar la conciencia crítica y la información veraz.
Source: La Jornada September 30, 2020 14:26 UTC