Ronald Koeman buscó la redención de los jugadores que cayeron goleados ante el París Saint-Germain y repitió el mismo 11 que provocó que el Barça esté prácticamente eliminado de la Champions League. Y el equipo mejoró sus prestaciones porque, lógicamente, el Cádiz no es el PSG ni tiene a ningún Kylian Mbappé en su filas. Y Messi, con otros dos remates que no encontraron puerta, tampoco lograba el gol de la tranquilidad para su equipo. Esta vez, fue un inocente penalti de Clément Lenglet sobre Sobrino al intentar despejar un balón dentro del área. Álex Fernández, al filo del tiempo reglamentario, engañó a Ter Stegen, y el Barcelona, que encadenaba siete victorias en LaLiga, culminaba una semana para olvidar.
Source: EL Informador February 22, 2021 06:21 UTC