Muestra de ello es que hasta el momento no existe y no sabemos en qué se gastó esos cuantiosos recursos. Entre 1996 y 2020 el Estado Mexicano etiquetó año con año recursos públicos no solo para contrarrestar los devastadores efectos de fenómenos naturales y humanos, sino también para prevenirlos y aminorarlos. El vehículo presupuestario para cumplir con ese cometido se llamó Fondo de Desastres Naturales (FONDEN), el cual no conocía de colores partidistas ni criterios políticos, sino de necesidades sociales y reglas básicas de funcionamiento. Al tener una doble finalidad: preventiva y restauradora, los recursos eran distribuidos entre el Fondo para la Prevención de Desastres Naturales (FROPEDEN) y el FONDEN para la reconstrucción. Dolorosas lecciones que confirman, día con día, que el gobierno de Morena no tiene rumbo, no tiene plan ni tiene futuro.
Source: El Universal September 11, 2021 00:33 UTC