La secuencia abierta por la reforma electoral de la Presidenta Claudia Sheinbaum responde a una lógica clásica del poder. Leída en clave estrictamente institucional, la reforma electoral de la presidenta —misma que fue desechada en la Cámara de Diputados— estaba acotada desde su origen. Requería una mayoría calificada inexistente porque tocaba intereses directos de los propios legisladores y del sistema político en general. Ahí está el núcleo del gambito, que en ajedrez es el sacrificio inicial de una pieza para ganar una ventaja más adelante. Ese es el verdadero riesgo —y la apuesta— del gambito de la Presidenta.
Source: Diario de Yucatán March 19, 2026 07:22 UTC