El problema no es que el Perú haya ganado relevancia geopolítica, sino que aún no sabe traducir esa nueva centralidad en una política exterior coherente. De esa situación surge una falsa disyuntiva: la idea de que el país debe definirse entre China y Estados Unidos. En última instancia, la cuestión no es si el Perú debe acercarse más a China o a Estados Unidos. El Perú debe abandonar la vacilación y definir una posición clara: apertura al mundo, autonomía de decisión y defensa firme del interés nacional. En política exterior, los países serios no eligen bandos: eligen criterio.
Source: El Comercio March 17, 2026 07:32 UTC