En medio del estancamiento económico que ya cumplió 7 años en el país, el gobierno de la presidenta Sheinbaum parece haber apostado todo a una sola carta: la ratificación del T-MEC. Cuando se anuncie la ratificación del tratado, muchas de las inversiones extranjeras que estaban comprometidas y en pausa por la incertidumbre comercial, se destrabarían. México pasaría a una perspectiva de crecimiento alimentada por la renovación del T-MEC. La ratificación del T-MEC es la esperanza de la presidenta para destrabar las inversiones congeladas y reanimar el crecimiento en 2027. La verdadera pregunta no es si habrá tratado, sino si México está dispuesto a tomar las decisiones internas necesarias para dejar de ser un simple exportador de mano de obra y convertirse en el motor tecnológico de la región.
Source: EL Informador March 25, 2026 13:35 UTC