La mujer, de 35 años, trabaja por las mañanas en el mercado de este municipio y por las noches en una lonchería. Ahí le obsequió una playera y unos tenis que le quedaron un poco holgados, pero que porta con orgullo al ser el premio a su esfuerzo. Otro empresario local, Pedro Acosta, le obsequió dos pares de tenis. La misma población elogió la disposición del menor al correr sin zapatos y ganar en esas condiciones. Ángel asegura que para él correr es una alegría, y que hacerlo sin zapatos no le dolió, ya que está acostumbrado.
Source: El Universal January 03, 2019 10:06 UTC