Sin embargo, continúa en la clandestinidad porque sobre él todavía pesa una orden de prisión preventiva dictada por una investigación por lavado de activos en el interior de Perú Libre. No olvidemos que, aunque se encuentra prófugo, Cerrón no ha cesado sus actividades políticas. La clandestinidad, por lo que se ve, no ha sido un obstáculo para su proyecto político. Si hablamos de daños y perjuicios, es Cerrón el que está en deuda con el país. La desfachatez, sin embargo, no tiene límites.
Source: El Comercio February 14, 2026 15:40 UTC