Este año, ante grandes decisiones como el destino del TLCAN y del TPP, México y el mundo han ingresado a una transición más profunda, tanto política como económica, que definiría un cambio en los paradigmas actuales. En la Unión Europea, no obstante la alentadora elección en 2017 del presidente Emmanuel Macron en Francia y la resistencia mostrada por la canciller federal alemana, Angela Merkel, el campo globalizador quedó seriamente debilitado por el retiro británico del mercado común (Brexit) y el ascenso del nacionalismo en todo el viejo continente. Así es, por entonces México fue un auténtico “jaguar latinoamericano” que ostentaba un PIB superior al de España y Corea del Sur. Sin embargo, el modelo presentó deficiencias, ya que el sector agrícola, todavía atado al control político y económico del Estado, careció de la capacidad y recursos para modernizarse. Millones quedaron sin más opción que emigrar a Estados Unidos y la emblemática devaluación del peso en 1976, después de 22 años sin ajustes, exhibió la fragilidad del sistema financiero y es considerada como el principio del fin del Desarrollo Estabilizador.
Source: El Universal January 26, 2018 17:57 UTC