El día de mañana va a ser una jornada de decepción para la gran mayoría de candidatos presidenciales. Porque, aunque nosotros sepamos que no, todos ellos creen que su marcha hacia Palacio es inexorable. Paradójicamente, sin embargo, algunos de esos candidatos van a ser presa del desencanto por la razón inversa. La jornada electoral resulta así un día de furia, y los sondeos y simulacros, los ensayos generales de lo que ocurrirá en ella. El hipo que los tuvo como protagonistas les crea un complejo de ganadores que, a la larga, hace más humillante la magra cosecha que recogen en las urnas y provoca pataletas tras la derrota.
Source: El Comercio April 11, 2026 17:41 UTC